Dro East West, 2006










01. Corazón en venta (Calamaro)
02. Mi bandera (Calamaro)
03. El Palacio de las Flores (Calamaro)
04. El tilín del corazón (Calamaro)
05. Contigo aprendí (Manzanero)
06. El compositor no se detiene (Nebbia)
07. Tengo una orquídea (Nebbia-Calamaro)
08. Patas de rana (Calamaro)
09. Punto argentino (Calamaro)
10. Cuando una voz sea de todos (Nebbia)
11. Antes (Calamaro-Nebbia)
12. Corte de huracán (Calamaro)
13. Miami (Calamaro-Nebbia)
14. Rosemary (Nebbia)
15. Lo que nunca se olvida (Nebbia)
16. La apuesta (Nebbia-Calamaro)
17. Ser feliz (Calamaro-Nebbia)


Producido y arreglado por Litto Nebbia
Técnico de grabación y mezcla: Mario Sobrino
Este álbum fue grabado en Estudio del Nuevo Mundo, Buenos Aires, Argentina, durante diciembre de 2005 a mayo de 2006.
Masterizado por Alan Silverman en Arf! Mastering, NY.










Corazón en venta
Mi bandera
El Palacio de las Flores
El tilín del corazón
Contigo aprendí
El compositor no se detiene
Tengo una orquídea
Patas de rana
Punto argentino
Cuando una voz sea de todos
Antes
Corte de huracán
Miami
Rosemary
Lo que nunca se olvida
La apuesta
Ser feliz







Calamaro lanza 'El palacio de las flores', elmundo.es
Un auténtico regreso, Diario Clarin










Andrés Calamaro presentó "El palacio de las flores", Diario Clarin
"Soy adicto a tan pocas cosas que voy a empezar a preocuparme", 20minutos.es
Flower Power, Diario Página 12, Suplemento Radar
Las leyes de Calamaro, La Nación (Chile)









Cuántas palabras inútiles para contar cómo es un disco cantado y tocado, elaborado y labrado durante tranquilas sessions en Villa Urquiza, casi Saavedra, entre mates, anécdotas, amistad y música... Bajo la atenta mirada científica del ingeniero Mario Sobrino, con sus manos puestas en la noble consola donde Los Beatles grabaron sus discos... Con el protagónico de Nebbia y un Servidor y, en los papeles principales, Daniel Colombres (a los parches), Federico Boaglio (en el bajo), Ariel Minimal (en las guitarras) y otros ilustres especialistas que pintaron los colores de este PALACIO con violines, saxo, flauta y chelo...
Ahora que las palabras sobran, los invito a esperar, y habitar, EL PALACIO DE LAS FLORES y sus dulces olores, y vivos colores, musicales.


Corazón en venta: acaso una metáfora de las soledades, que abre el disco citando a la GRAN alfombra roja, al olvido y al destino... acaso a un moscardón ricotero, con ADN heartbreaker y estirpe de mister tambourine REY... Con el valor agregado de LA LUZ iluminando y un puente armónico que vino de la mano del productor (y arreglista) NEBBIA.

Mi bandera: es un TRES con violín que cita a Yupanqui y al refranero Salmón, de estirpe folk... lo que pudo haber sido un waltzing chatarrero llega al palacio como una flor por obra y gracia de una producción luminosa... Algunas canciones YA estaban escritas antes de grabar el disco PERO no existen canciones escritas ¡¡¡DESPUES de grabarse!!! Supongo que son como los vinos...

El palacio de las flores, que da nombre al disco, evoca una infancia y un bailable subtropical, quizás el primero... con ADN de ex cumbia y estirpe de GRAN NYLON REPISO, la guitarra y las manos que grabaron EL BOHEMIO... esa mano que reconvierte un prototropical disparatado en un delicado acústico, con profundidad y verdad.

El tilín del corazón es, además, uno de los personajes (personaje-frase) del disco, porque es la cuerda que se tensa para dar sentido a las canciones en sí mismas, sin sanata... Oh, declaración de principios, defensa de las verdades y los sentidos sentimientos... De estirpe heroica, y restos de ADN de Nueva Jersey, con TOUCH de tratamiento y puente armonizado también como introito...

Contigo aprendí, o las palabras perfectas... Estirpe Manzanero que nos recuerda que hay millones de canciones, o unos cuantos cientos, y que a veces escribirlas no es tan importante como encontrar una voz que sea de todos para cantarlas, que pueda transmitir lo que la canción encierra y libera...

El compositor no se detiene: puro LITTO cuando reivindica la dignidad como modo de canción, como forma de oficio, el de escribir como se vive o vivir como se escribe... Es que cantar los versos de otro es un regalo y una escuela, donde se aprende a escuchar y a interpretar... Con origen en los archivos recientes del alma...

Tengo una orquídea: es una confesión sincera, no sin cierta picardía sentimental e inocente... con estirpe de Stevie Wonder argentino. ¡Esta tenía destino subtropical! Y Litto le puso intensidad y elegancia, armonía y lirismo... Como la melodía es de LN, al principio tenía una leadguía cantada por EL... Y cantar lo que cantó NEBBIA no es fácil. ¡Es difícil! Es un cantante extraordinario y único, tan fluido y exacto... Creo que la letra está escrita en las mezclas de El Regreso, en el oeste de Buenos Aires.

Patas de rana: es una automofa en torno de las adicciones. Musicalmente es un EX-NARCO-DISNEY reconvertido en BLUE con armonías no tradicionales... Fue una grabación chatarrera, un TRES lisérgico y trasnochado, ahora elegante y porteño blues con saxo...

El punto argentino: es canción nacional con fondo y forma, escrita originalmente para los teclados oxidados del hombre-orquesta camboyano. Ahora arreglada con argentinismo, un aire sutilmente dominicano, pero con todo el grupo de rock, LA LUZ, como a lo ancho de todo el disco...

Una voz que sea de todos: está escrita, por LN, especialmente para el trío de cantantes (los dos y VICENTICO)... Cuenta por qué cantamos todos... La fuente fue el teclado portátil y la dinámica envidiable del universo Melopea... Tiene un entramado sofisticado de sintetizadores y coros (con Dany Suárez y el Cóndor Sbarbatti).

Antes: es un prólogo y abre la paleta de registros, son situaciones diferentes, en este caso un instante instrumental y vocal, aunque sin letra... Que sirve de obertura para el...
... Corte de Huracán, que es otra mirada ácida en torno de la vida marginal e intoxicada... la sustancia son tres acordes menores envolventes, pero se abre en un funk con solo de piano.

Miami, que es una declaración transparente, es una letra que LITTO editó de varias páginas con texto, adaptándola, así, a su melodía.

Rosemary es una canción sin épocas, era mi deseo cantarla porque siempre la quise cantar y fue un gusto que pedí darme.

Lo que nunca se olvida: es puro LITTO y yo la adopté inmediatamente, además es una de las primeras que grabamos, un año atrás, buscando la huella sonora del PALACIO... Sentimental como profunda reflexión en torno de la pérdida y la esperanza, con suave amargura pero con música luminosa... Algunas canciones son como las buenas comedias románticas, de contornos ligeros pero hondas y llenas de sentido.

La apuesta: es una versión sofisticada de la canción romántica y otra de las que escribimos entre los dos para el disco, con coros y con cambios que, acaso, remiten a instantes psicodélicos de la música británica...

Ser feliz: cierra el disco, es un instante de pensamiento (tal vez la materia prima de todas las canciones sea una parte de un pensamiento de alguien)... La Felicidad... acaso la sustancia más valiosa de nuestra especie... la más buscada...